sábado, 11 de enero de 2014

De vez en cuando...



...Cuando los otros nos hablan, querríamos taparnos la cara con las dos manos de lo feo e espantoso que nos parece nuestro rostro, no obstante, siempre fantaseamos con la idea de que alguien se enamore de nosotros, nos vea mientras tomamos el helado con nuestros amigos en una terraza, nos siga a escondidas hasta casa y nos escriba una carta de amor. Esperamos esta carta, cada día nos extrañamos profundamente de no haberla recibido aún; nos sabemos de memoria las frases de esa carta de tantas veces que las hemos fantaseado y murmurado en nuestro interior. Entonces cuando la carta llegue, tendremos de verdad de verdad un valioso misterio fuera de casa, una historia secreta que se tejerá completamente fuera de casa, porque, ahora, debemos confesarnos que nuestro misterio no es gran cosa, es muy poco lo que se oculta detrás de nuestra frente de piedra, la misma que ofrecemos a nuestros padres para el beso de buenas noches...

No hay comentarios:

Publicar un comentario